dimecres, 30 de gener del 2013

Luces de Bohemia

Los alumnos de Literatura Española (Modalidad) asistimos el 28 de este mes a la representación de Luces de bohemia (Valle-Inclán), un goyesco cuadro de la sociedad española en los estertores de la Restauración, sobre todo en la segunda década del siglo XX. En el “alegre” vía crucis de Max Estrella y su lazarillo, don Latino de Hispalis, asistimos a la visión de una España endeble y renqueante a través de unos ojos deformadores y críticos, ocultos bajo una especie de caricatura: en un ambiente frío y codicioso, parece que cada uno mira por su lado y aflora la tristeza y miseria de un país decadente. En esa especie de sinsentido no deja de ser paradójico y patético que el personaje que mejor capta la esencia de la realidad circundante sea el poeta ciego Max Estrella. El deprimente cuadro se origina en el seno de una familia cuyo cabeza ha perdido definitivamente su oportunidad y al que su mujer e hija aplastan y socavan sus sueños de poeta, frente a la zalamería de su amigo de la bohemia, Latino de Hispalis. La obra, con su registro culto y argótico, al mismo tiempo, saca a relucir la figura de don Latino, sobre todo en los momentos en que se torna beodo y en los que destaca la genialidad interpretativa del actor, sin la cual posiblemente la representación carecería de la gracia que atesora. Con todo, la facilidad interpretativa, llena de agilidad y rapidez, se aprecia en los cuatro actores, pese a la variedad de personajes a la que alguno de ellos dan vida. Reseñar, por fin, la valoración claramente negativa de las ideologías extremistas, como la que aparece en el “paseo” que padece el obrero anarquista catalán, o el tono afectivo y sentimental que rezuma la figura del niño asesinado. Un esperpento (el primero del autor de Vilanova de Arousa) que nos brinda auténticas vivencias humanas. Anna García – Elina Melik – Dayana Remache – M. Ángela Suárez – Marlon Valarezo – Ricardo Vargas